martes, 19 de julio de 2011

Buscando en el baúl de las TICs...

"Nuestra cobardía y nuestra pereza tienen la culpa
de que el mañana y el ayer sean iguales.”
J.L Borges


Analizados algunos de los blogs ofrecidos en “Diez edublogs de ciento volando”, de Cristóbal Suárez Guerrero[1], veo que la realidad que en ellos se describe no representa mi labor cotidiana, pues todos pertenecen a especialistas en TICs. Sin embargo, estoy decidida a usar una o más herramientas tecnológicas para comunicarme con mis alumnos y también para hacerme visible como traductora.
Un blog supone que mis alumnos también tengan acceso a Internet, lo cual no siempre es así. Además, cabe mencionar que frecuenté varios blogs educativos y vi poca o nula participación de los alumnos en los comentarios[2].
Por razones personales y laborales –que me demandan mucho tiempo-, el Twitter no se ajusta a mis necesidades.
Paralelamente, pude verificar, que funciona muy bien la webnode[3] del IES Lenguas Vivas[4], a través de la cual se canalizan dudas, se ofrecen enlaces, etc.
También me parecieron interesantes los grupos –en facebook o similares- de profesores con inquietudes comunes[5], aunque muchas veces los participantes parecen dialogar entre sordos.
Por su parte, el entorno Netvibes, –si los alumnos y el profesor trabajaran asiduamente con Twitters y blogs- sería un importante elemento para ver de una vez todo el conjunto de herramientas y detectar las actividades no chequeadas. Aun así, es poco viable en el entorno en que hoy me desempeño.
Cualquiera sea la herramienta utilizada, en líneas generales, posibilitaría:
  • Contacto más fluido profesor-alumnos. 
  • Facilitar el andamiaje, a través de la socialización de avances, descubrimientos, dudas, etc.
  • Compartir bibliografía, que el profesor valide las fuentes y que todos juntos puedan aprender a evaluar su grado de seriedad.
  • Mejor coordinación en los trabajos escolares (depende de la disponibilidad de Internet en los domicilios, aunque no es excluyente).
  • Democratización del aprendizaje (depende del acceso democrático a Internet, que no es tal, y de la alfabetización –contenidos básicos y uso de tecnología-). De todas formas, es más democrático que los libros (objetos preciosos y algunas veces, suntuarios, a los que el profesor siempre remitirá).
Coincido plenamente con Manuel Area Moreira, Catedrático de Tecnología Educativa de la Universidad de La Laguna (España) cuando afirma: “La cultura del siglo XXI es multimediática y multimodal, es decir, construida a través de múltiples y variadas formas simbólicas y difundida mediante tecnologías diversas.”[6] Esto supone un docente en formación continua y dispuesto a investigar y a experimentar.
En vistas de lo expuesto hasta aquí -y haciendo un cierre provisorio a los fines evaluativos que el curso de Citep (UBA.rec) plantea- creo que las herramientas que posiblemente se ajustarían a mis necesidades son:
Para la escuela, un grupo Google[7]  o una Webnode (o ambas) y cargar los links también en un Delicious[8] para ir teniendo un registro permanente de bibliografía. Esto evitaría problemas legales con propiedad intelectual y funcionaría como un banco de datos en construcción. Y para Traducción, una Webnode profesional o un sitio económico. Me resta estudiar de cerca Creative Commons, del cual no tenía noticias, a pesar de haber visto el logo. Interesante.
Seguiremos investigando...


[6] http://educacionliquida.blogspot.com/  Acceso: 18-7-11. Se recomienda la lectura completa del post “TIC, identidad digital y educación: cuatro reflexiones”, 18 de julio de 2011 que sustenta muchas de nuestras afirmaciones desde el campo específico de los profesionales especializados en TIC.
[8] http://www.delicious.com/  Acceso: 18-7-11 (Existe versión en español, según tengo entendido).Herramienta utilizada para la disciplina Traducción Científica I y II del Traductorado de Portugués. IES Lenguas Vivas.

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